|
La verdadera
actitud de servir al cliente
Así como las
empresas, los clientes tienen diversas características que los
hacen diferentes unos de otros. De ahí, el trato a ellos debe ser
cuidadoso, especialmente, si se desea extender una relación a largo
plazo garantizando su confianza. Ese valor intangible, tan escaso actualmente,
es el que más quisieran recuperar aquellos que han perdido el verdadero
sentido de lo que significa servir al cliente.
De acuerdo a la Real
Academia de la Lengua Española, la palabra servir significa “Estar
sujeto a alguien por cualquier motivo haciendo lo que él quiere
o dispone” En realidad no es una definición difícil
de comprender sino de aplicar; aquí es donde radica el punto de
reflexión en este artículo.
¿Cómo
a usted le gustaría ser tratado cuando está recibiendo un
servicio?
Todos los clientes,
por encima de cualquier circunstancia, esperan recibir un servicio de
excelencia, eligiendo o rechazando en tan sólo unos segundos, el
producto o servicio que se les ofrece. En ese breve lapso de tiempo, intercambiaron
información verbal y no verbal con el agente de ventas, y esa es
la gran oportunidad para que, el producto o servicio, proyecte las mejores
cualidades que el cliente percibió del vendedor.
Si el cliente no logra
ver características positivas del vendedor en el producto o servicio
que va a adquirir, la compra será muy difícil. Por lo tanto,
el cliente tendrá todas las de ganar y usted, como agente de ventas,
tendrá que seguir “el juego del consumidor” con inteligencia.
Lamentablemente, muchas
empresas y personas, en su urgencia por vender, carecen de inteligencia
emocional para asumir una verdadera actitud de servir, y han tropezado
con la misma piedra más de dos veces. Uno de sus errores más
graves es decir que “Son los mejores” o “Tienen el mejor
precio y dan el mejor servicio”, cuando no es así, con lo
que se han perdido la confianza de sus clientes.
La actitud de servicio
es un poderosísimo valor agregado que, tanto a las empresas como
a las personas, les permite diferenciarse abismalmente de todos aquellos
que sus palabras contradicen su realidad. Da valores agregados si se logran
establecer, con visión, relaciones a largo plazo.
Por lo tanto, una
empresa debe cuidar qué es lo que está comunicando tanto
consciente como inconscientemente, ya que en la venta tendrán más
peso los valores intangibles, aquellos que no se ven pero sí se
perciben, y que le dan sentido al servicio.
Si esos mensajes se
reflejan, precisamente, en la apariencia de un producto o servicio, y
en la apariencia personal de quien lo vende, entonces, causará
una buena percepción en los clientes, y, entonces, será
más fácil su compra.
Además si se
escuchan las verdaderas necesidades del cliente, y se gana su confianza
con hechos más no con tantas palabras, se establecerán vínculos
emocionales muy sólidos. La duración de éstos dependerá
de lo que su actitud esté comunicando en cada momento que se tiene
contacto con los clientes.
Si usted desea ser
un excelente vendedor, es importante que siga las anteriores recomendaciones
y cuide en todo momento el proceso total de la venta. Si logra acompañarlo
de una verdadera actitud de servicio, las oportunidades crecerán
y los clientes, se multiplicarán.
|

Todos los
clientes, por encima de cualquier circunstancia, esperan recibir un
servicio de excelencia.
Eligen o
rechazan en tan sólo unos cuantos segundos, el producto o servicio
que se les ofrece.
|