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Palabras comprometedoras
¿Por qué
muchos negocios y amistades se pierden con la boca? ¿Por qué
en ocasiones, después de haber dicho algo, asumimos una actitud
de arrepentimiento y perdón? Lo invito, estimado lector, a que
descubra con el siguiente artículo porqué la boca puede
comprometer y afectar una imagen pública para siempre.
Los seres humanos
fuimos hechos con dos orejas y una boca precisamente para desarrollar
más una capacidad de escucha que de habla, sin embargo, por sencillo
que parezca comprender este argumento, el sentido de comunicación
entre dos o más personas no se ha entendido claramente.
La comunicación
es y será más efectiva cuando se dice menos con más.
Veamos algunos ejemplos: ¿Qué sucede cuando vemos la publicidad
de un producto y con poco texto el mensaje se nos queda en la cabeza?
¿En una conversación quién queda mejor grabado en
la mente de una persona, el que habló más o el que habló
en el momento justo y preciso, y su comentario fue excelente?
Se da cuenta como
con pocas palabras se pueden comunicar mensajes efectivos y claros, de
gran impacto para una audiencia determinada sin necesidad de estar dándole
tantas vueltas a un asunto y hablar hasta no parar.
En términos
de percepción, de actitud, comúnmente es mejor visto quien
habla más, por eso es rápidamente aceptado que quien habla
menos. Pero quien habla más probablemente no sepa escuchar. Un
factor clave en la actitud de cualquier persona debe ser prestar atención
y eso se logra no hablando tanto.
Algunos tips que le
servirán a ustedes para practicar una escucha efectiva es: 1. póngase
en los zapatos de la otra persona, si se lo estuvieran haciendo a usted,
¿le gustaría? 2. Libere su mente de problemas y presiones
3. Mire a los ojos de su interlocutor, tanto así descubra de qué
color son sus ojos 4. Hable en el momento justo pero sin interrumpir 5.
Piense en las consecuencias de sus palabras.
¿Verdad que
puede ser un riesgo hablar mucho? Generalmente las personas que lo hacen
pierden credibilidad y confianza ante los demás. Es mejor hablar
poco y acompañar sus pocas palabras de grandes hechos.
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Los
seres humanos tenemos dos orejas y una boca precisamente para desarrollar
más la capacidad de escuchar que de hablar, sin embargo, por
sencillo que parezca comprender este argumento, el sentido de comunicación
entre dos o más personas es complejo.
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